Uno de estos días...
07 noviembre 2008Despertó con los senos hechos pedazos, llenos de moretones, parecían peras podridas, el maquillaje corrido, el olor a sexo había desaparecido, reconoció la habitación, cinco años atrás quiso reventar como lo hacen los globos, quedar en pedazos, ser un rompecabezas para los forenses, el ruido del carro de la camarera le interrumpió los recuerdos, maldecirse a estas alturas seria cobarde.
Cinco años atrás solo andaba con uno, ahora de aquel solo quedan vagas imágenes almacenadas en la memoria.
La radio sonaba a bajo volumen, el locutor se esmeraba en levantar el animo de los radioescuchas, mala onda, era sábado y difícilmente alguien le prestaba atención, Dey ahora solo estaba concentrada en escuchar la hora, paso largo rato, tarareo la canción de una banda norteña y justo después se escucho, 7:45 AM radio reloj.
Camino hacia el baño con los pies descalzos, la piel se le rayaba en blanco, la crema aromatizada en almendras con la que baña su cuerpo por las mañanas se había secado por completo.
--Maldición-mil veces maldita, eres una pinche puta que se deja sobar las tetas por una raya de coca.
-Me lavare el cuerpo y si es posible hasta la sombra – Pensó Dey -
No pudo evitar dejar caer una lágrima con el último bostezo de la mañana, su boca era un manantial de saliva amarga, se dejo caer de rodillas y giro a todo lo que da la llave de la regadera, la piel se le erizo cuando el agua empezó el trajín de invadir cada centímetro de su cuerpo.
Es temprano para una mujer que no hace nada los fines de semana, es tarde para quien adora ver los rayos del sol, pero Dey no era nada.
Sus lagrimas se mezclaron con el agua, su cabello le cubrió el rostro, la quietud que tenia ahora era la de una estatua de piel dorada, digna de historias heroicas, pero Dey no era nada eso.
Polvo somos y en polvo nos convertiremos, es la ley de la vida hijo de puta, me acercare mas a ti, mira como tiemblan mis manos, pero de emoción no de miedo, mira mis ojos mas grandes que de costumbre.
Manchaste mi nombre, ahora manchare mi rostro con tu sangre.
Dey quedo muda después de sacar todo el odio que sentía, los segundos se alargaban, ya nada importaba, los dedos parecían más flojos, era evidente de que los nervios en cualquier momento la traicionarían y entonces solo quedarían ecos de su voz, de la pistola y de Yoaquin y sus ruegos.
Palideció al mirar el rostro de Yon, -ya perdido entre falsas esperanzas de librarse de alguien que en esos momentos carecía de piedad-, - lo contemplo un rato mas, ya nada ni nadie evitarían el pobre destino de este-.
Y rompió en llanto…
Yon, si hace tres años me hubiesen asegurado que tu vida estaría a cargo de mi cólera, te juro que no me la creería, pero ya ves, esto es como la canción, “la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida", míranos hoy, par de despojos humanos, es una lastima que mañana ya no despiertes.
Cierto, tu y yo nunca planeamos nada, solo vivimos como lo hacen los perros, nunca me queje de ti, de tu actitud, de la forma en que follas, hasta de la verga que cargas, sinceramente las mas chica y fea que he chupado.
Pero también te confieso que eres el primero con quien sentí requetebonito, ya sabes; maripositas en el estomago, piel de gallina, pero te lo agradezco Yon, porque si no hubieses hecho esa mamada yo no estaría por fin curada de ti…
No es la mejor forma de despedirme de ti Yon, pero que carajo, la muerte nunca escoge el mejor escenario para cargarse al maldito, y a ti hoy te va cargar la chingada...
El texto completo esta en el Fanzine "Karma" de este mes.
Saludos a todos, nos vemos...




